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Hola amigos y amigas. Tras el éxito en visitas del artículo anterior, hoy os traemos la nueva entrega de la serie “Psicología del Sexo”. Hablaremos de la emocionalidad: cómo hacer sentir emociones intensas durante el sexo y después de él.

Alguien que quiera dominar el arte del sexo, debe ser un especialista en crear emociones fuertes. Para aquellos que penséis que ser emocionales os hace débiles, estáis equivocados rotundamente. Bien, el sexo, el sexo entendido como arte, debe tener un componente emocional fuerte. Sólo así podremos proporcionar mayor placer. Como digo, el mayor componente sexual es el psicológico, por ello se deduce que a mayor emocionalidad psicológica y mayor grado de vínculo emocional, mayor será el efecto que causemos en la otra persona. Tenemos que erradicar totalmente la creencia de que el sexo sin emoción es tan bueno como el sexo emocional. Esto NO es cierto y en Good Life hemos podido comprobarlo. El sexo con cierto componente emocional siempre proporcionará más calidad para el chico, pero muy especialmente para la chica porque las chicas son más emocionales que los hombres por explicaciones que ahora no vienen al caso.

También cabe decir que la emoción debe venir produciéndose antes del sexo. Esto es lo que se lleva a cabo mediante la seducción al fin y al cabo: que la otra persona se sienta con cierto grado de vinculación hacia ti y con cierta unión emocional. ¡¡Ojo!! No estoy hablando del sexo por el sexo como el que puede surgir en una discoteca. Ahí juega un papel más importante los mecanismos de atracción que los de seducción pura y dura. No voy a extenderme en cómo crear emociones fuera del sexo. Al fin y al cabo, hay muchos artículos al respecto y la seducción pre-sexo se basa precisamente en eso.

¿Cómo ser emocional durante el sexo?

La emocionalidad en el sexo se retroalimenta, es decir, a mayor grado de  emoción o vinculación emocional, mejor calidad de sexo, y a mayor calidad de sexo, se produce un incremento de la emocionalidad. Se convierte, pues, en un círculo vicioso. El objetivo se convierte entonces en abrirnos nosotros y conseguir que la otra persona se abra a nosotros durante el acto sexual. Ser puramente emocionales debe ser el objetivo de este componente, desnudarnos emocionalmente ante la otra persona y hacer que la otra persona se desnude ante nosotros, no sólo físicamente.  Al fin y al cabo, la seducción es arte basado en estrategia, como se lleva demostrando desde los inicios de la historia.

No estoy hablando de enamorarnos de todas las personas con las que tenemos sexo. Eso no funciona así. No podemos esperar que todas las personas con las que tenemos sexo tengan ese “algo” que hace que nos enamoremos. Sin embargo, sí podemos proporcionar cierto grado de emocionalidad y vínculo diciéndole y haciendo sentir a esa persona lo especial y única que es para nosotros, por qué y qué nos hace sentir (cualificación). Nunca os cerréis a sentir emociones por miedo a que os hagan daño u os hagan sentir vulnerables. Así nunca disfrutaréis del arte del sexo en toda su plenitud y os perderéis grandes componentes de la vida que merecen ser disfrutados.

Para lograr un grado de vinculación emocional es importante que durante el sexo trabajéis el chico y la chica. Dejad que el otro/a sea el que os seduce, os dirige y trabaja para daros placer, eso reforzará la emocionalidad y además os subirá el autoestima saber que gracias a vuestra habilidad de estimulación otra persona está disfrutando como nunca.

Como con la dominación, durante la emocionalidad debe haber conversación. Si antes era conversación sucia, ahora será conversación emocional. Ésta también se hará usando una mirada penetrante junto con un tono de voz hipnótico. El grado de dominación y emocionalidad debe estar equilibrado. Para la conversación emocional, como con la conversación sucia, viene bien mostrar cierto grado de posesión. Eso establece un vínculo emocional donde sólo existís vosotros dos. La posesión es extremadamente dominante y emocional por sí misma.

También se puede hablar sobre lo que sientes por él/ella. Si le dices lo que sientes, eso estimulará sus propias emociones sobre todo en la penetración. En ese momento, no reprimáis nada. Aquí cobra importancia lo que hablábamos de la cualificación: decirle lo que sientes por él/ella de manera única y personal mirándoos a los ojos. Este tema es bastante emocional y puede quitar dominación, por ello combinaremos la conversación emocional con conversación sucia.

Un tema también sobre la conversación emocional puede ser que hagas que la otra persona te muestre lo que siente por ti, por  ejemplo en la penetración puedes decirle que se corra para ti, que te demuestre lo que siente por ti corriéndose.

Combinación de conversación sucia y conversación emocional

Ambas funcionan bien de manera aislada, pero cuando se combinan proporcionan un contraste y un vaivén de sensaciones infalible. Recordad que el contraste es muy importante cuando se trata de seducir, y el sexo es una manera más de seducción. No persigáis el sexo como un fin, sino como un medio para la seducción.

La combinación de charla sucia y emocional no tiene por qué ser lógica. De hecho, no lo es, pero en un estado de excitación el cerebro no distingue (o no debería distinguir si estás inmerso en el sexo) lo racional de lo irracional.

Repito, da igual lo que digas siempre y cuando combines los elementos. Es algo para usar cuando la chica o el chico ya está excitado, o incluso para aumentar esa excitación.

Provocar

Una forma muy buena también de crear emociones es la provocación. Recordad que no importa si las emociones son positivas o negativas, siempre y cuando no nos excedamos con estas últimas hasta cierto límite. Las provocaciones sólo funcionan cuando la otra persona está muy excitada. El negar algo que la otra persona desea cuando está excitada sólo incrementará esa excitación. Por ejemplo, puedes jugar alrededor de las zonas erógenas como la vagina o el pene, respirando muy cerca, sin tocar, recorriendo las zonas más próximas, casi rozando los genitales…esto crea expectación y ganas de que te follen salvajemente. Una vez más, las posibilidades son infinitas. Usa tu imaginación y lo que el cuerpo te pida, teniendo en cuenta siempre la Variedad. No es bueno hacer esto siempre de la misma manera y en todas las relaciones sexuales. Bríndale a tu compañero/a sexual la oportunidad del misterio y el no saber lo que está por venir.

Por último, queremos recordaros que la seducción NO acaba una vez finalizado el acto sexual. La emoción se forja durante el acto sexual, pero se solidifica después. Una vez después del sexo, cuando estáis abrazados (si no lo hacéis, deberíais empezar a hacerlo) debéis abriros emocionalmente al otro total y plenamente. Podéis decirle a la otra persona lo increíble que ha sido el sexo con él/ella y lo que significa para ti. Eso reforzará un vínculo y haremos sentir especial y única a esa chica o chico.

Con esto acabo el apartado de emocionalidad, siempre recordando que debe alternarse con la dominación…pero de esto hablaremos en apartado de Variedad.

Un saludo a todos y Good Life!!

 

 

 

 

 

*Esta serie de artículos está basada en “The Sex God Method ®”

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