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Hola Goodler@s mandanguer@s, llevo un tiempo observando a las persona como mantienen su reputación de manera coherente con su forma de ser, es decir haciendo lo que le apetece en cada momento pero teniendo en cuenta lo que pueda pensar las personas sobre esa actitud. Y por otro lado como lo echan a perder por no preocuparse demasiado de sus acciones, viviendo una vida sin miramientos y sin pararse en pensar en las consecuencias.

Yo soy de las que piensa que vida solo hay una y hay que disfrutarla en cada momento haciendo lo que más te apetezca y te haga más feliz, pero, ¿que precio estas dispuesto/a a pagar por tu felicidad?

No se trata de hacer lo que tu quieras o lo que quieran los demás, es mucho más sencillo que verlo todo blanco o negro, aunque algunas veces no somos capaces de distinguir de esas dos opciones.

Y por eso hoy os propongo unos ejercicios para mantener una reputación bastante respetable sin renunciar a lo que te apetezca hacer en cada momento.

En la sociedad hay unas normas básicas de comportamiento, es decir, siguen un mismo ”patrón” y cuando te sales de ahí se desata una tormenta de habladurías que no nos convienen nada. Ya sabemos que las personas se dedican a jugar al teléfono roto (trasversa la verdad con acciones inventadas) que por lo general no te van a dejar en muy buen lugar. Por eso es necesario seguir unas normas básicas para no dar lugar a esas situaciones tan incomodas, de las que siempre eres la última persona en enterarse, curioso pero cierto.

El ”escaparate” de cada persona define su actitud, sus gustos, su estilo en general. La ropa es nuestro escaparate, lo dice todo de nosotros, tanto la ropa como los complementos forman parte de nuestro lenguaje. Solo con un vestido podemos indicar que salimos a tomar un café, vamos a una reunión importante, o nos vamos de fiesta.

Está claro que tenemos que vestir como más nos guste ya sea de manera extravagante o de manera discreta, pero siempre que sea elegante, se puede combinar el ir sexy y discreta al mismo tiempo, olvidando por completo ese viejo rumor de que cuanto más cacho enseñas más sensual, ¡¡¡CHICAS ESO ES TOTALMENTE FALSO!!!.

Por eso es tan importante escoger bien el vestuario.

escoger vestuario Proteger tu reputación (III): Escoger vestuario Video dior beaute charlize theron jadore

No vamos a ir más sexy por ir enseñando las tetas o medio cachete, no deja nada a la imaginación. Enseñar demasiado es como darlo todo en bandeja, no dejas nada para sorprenderle y eso hay que tenerlo en cuenta a la hora de escoger vestuario.  Si alguna regla no se puede modificar por ningún motivo es la de insinuar antes que enseñar. Por poner un ejemplo, va a quedar mucho más bonito, elegante y sensual, un vestido con la espalda descubierta que una camiseta transparente. Es una manera muy simple de hacer que quieran ver más y de verdad les apetezca ver más de ti, que se queden con la intriga de saber como continúan las curvas de tu cuerpo, de donde termina la curva de tu espalda, donde empezaran tus caderas… un sin fin de pensamientos que vuelven locos a los hombres destrozándose la cabeza intentando saber más.

Otra parte muy sexy para enseñar es la clavícula, es una parte que a los hombres les encanta, además les incita a querer acercarse a tu cuello para besarlo, una curva perfecta, fina, suave, y muy muy muy sexy, y si le añades unas gotas de perfume justo ahí, que es unas de las partes donde más hormonas desprende se volverán auténticamente locos por saborear tu cuello.

En esa parte del cuerpo junto con otras partes, desprende una hormona llamada progesterona, esa hormona se desprende con un aroma que le llega de manera muy inconsciente al hombre y lo vuelve loco.

Si por el contrario nos pusiéramos una camiseta o un vestido que nos tapara el cuerpo pero con un escote que deja al descubierto una parte bastante considerable de nuestro pecho, tendríamos al hombre toda la noche mirándonos las tetas sin poder apartar los ojos ni un solo momento. Además serían incapaz de poder articular alguna palabra congruente debido a que les sería imposible pensar con claridad, en sus cabezas solo podrían caber alguna idea que estuviera relacionado con tus pechos, pero nada más.

Por lo tanto, considerando para escoger vestuario que hay que insinuar pero nunca enseñar, lo más objetivo referente a escoger bien el vestuario es tener un poco de clase a la hora de vestir, teniendo en cuenta que debemos sacarnos el mayor partido posible a nuestros cuerpos, realzando las partes bellas y exuberantes, tapando los defectillos o complejos, pero con el único fin de sentirnos cómodas con lo que vayamos y sobretodo que nos veamos nosotras mismas preciosas tanto por dentro como por fuera.

Otra regla muy importante es la de que si llevamos minifalda es aconsejable no llevar un escotazo, y viceversa. Deja volar la imaginación de las personas que te vean, esa es la parte más sensual que puedes explotar. Como decíamos antes, darlo todo a mano no suele causar mucha atracción, ya que se pierde el juego de la conquista, pues con esto pasa igual, además no te deja en muy buena posición y precisamente lo que tratamos es de mantener una reputación limpia.

Una faldita de tuvo pero bien ajustada queda mucho mejor que una minifalda que se quede por debajo de la curva del culo, la minifalda al ser más corta hace las caderas y las piernas más anchas, sin embargo una falda un poquito más larga y ajustada estiliza las piernas y las hace incluso más largas. Tampoco es cuestión de llevarlas por encima de las rodillas, pero si una cosa intermedia.

Con los vestidos pasa igual, un vestido muy corto sería perfecto con un escote por la espalda, concuerda con la linea de elegancia y sensualidad, y un vestido por media pierna esta genial con un poco de escote ya sea de pico o con forma de corazón.

Los complementos son muy importantes a la hora de conjuntarlos con la ropa y escoger vestuario. Ir demasiado cargada con colores llamativos no es muy aconsejable, dado que hace un efecto contrario a lo que queremos, y es que nos miren. Está claro que si vamos con un montón de colores nos van a mirar, pero solo les van a causar una sensación de agobio, desorden y poco lineal. Lo mejor en estos casos es combinar los complementos necesarios para no ir sosa, pero teniendo en cuenta los colores ,las texturas y la forma del modelito. Por ejemplo con los collares, si llevas un vestido con escote de pico lo mejor es un colgante largo que indique la forma del escote, sin embargo si el vestido tiene forma de corazón o redondeada lo mejor es un collar más pegado al cuello, algo más llamativo para captar la atención de la clavícula. Los cinturones, si lo llevas debajo del pecho, lo mejor es uno grande y ajustado, que marque la forma de la cintura y así realzar el pecho, o si de lo contrario te lo pones en las caderas, lo mejor es algo fino para marcar las curvas. Y ya por último las pulseras y anillos, en este caso mejor pecar de poco que de mucho, para que unas manos se vean finas y elegantes es necesario no cargarlas de anillos y pulseras, más vale una llamativa que cuatro en cada mano.

Por lo tanto cuida mucho la vestimenta, escoge el look que sea más congruente con tu personalidad, y sobretodo que te sientas cómoda, guapa, sexy, elegante, y muy cómoda con lo que lleves puesto, eso mejorara tu autoestima y crearas una seguridad en ti misma increíble.

Esas son las claves para mantener una imagen intachable y escoger vestuario.

Como decía la gran actriz y cantante Bette Midlder “Dale a una mujer el calzado apropiado y conquistará el mundo.”

Y con esto os dejo hasta la próxima, un beso a todos y tened Good Life

 

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