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No son las creencias, sino lo que haces con ellas. ~Phenon

NOTA: Con este primer artículo pretendo sentar las bases para desarrollar temas más prácticos. Considéralo una clase express con conceptos muy simplificados (pero esenciales). No profundizaré más porque prefiero ir directo a la parte práctica. Esta es un valioso post para el autoconocimiento. Hay un ejercicio que te recomiendo hacer.

Creencias

¿Alguna vez te has preguntado quién eres? ¿Eres lo que haces? ¿Eres lo que piensas? ¿Eres lo que te han dicho que eres?

De manera automática respondes basado en creencias. Hasta lo más obvio que podamos responder son creencias que damos por ciertas para dar sentido y construir otros conceptos (constructos mentales) más complejos.

Así que es posible que creas saber quién eres, por qué estás aquí, cuál es el sentido de la vida, qué lado político es el más adecuado para la sociedad, incluso hasta qué camisa te hace ligar más. ¿Crees en la existencia Dios? Creer que Dios no existe también es otra creencia.

Las creencias van perfilándose con el tiempo, incluso pueden cambiar radicalmente. Cuanto más tolerante a discutir nuevas ideas incluso cambiar de parecer, mayor flexibilidad y neuroplasticidad tendrás. Es por eso que el ego y el orgullo no te liberan, sino que te encarcelan.

Muchas de tus creencias –diría que la mayoría– no son tus creencias; son importadas/cedidas/grabadas del entorno que es tu familia, tus amigos y tu educación (escuela, religión, lecturas, medios informativos…). No se suelen elegir libremente, más bien “se absorben”. De ahí que fomentar el escepticismo y el espíritu crítico con tus creencias y con la sociedad sea bastante sano y una actitud inteligente.

De tus creencias capacitadoras y unos valores sanos va a depender tu juego interno. Las creencias influencian de primera mano al individuo, pues generan unas reglas de actuación y fijan cómo se comporta uno y adónde puede llegar. ¿Imaginas a alguien con creencias limitadoras? Llegará un punto donde no podrá progresar. ¿Imaginas a alguien con creencias erróneas? Hará cosas incorrectas y no se dirigirá a donde realmente quiere. No tener las creencias adecuadas es grave, porque puede interferir en nuestros logros y también en nuestra felicidad. De forma inversa es muy importante tener creencias capacitadoras porque de ellas depende nuestro éxito. Y en última instancia tú eres quien las dirige.

En contra de lo que muchos piensan no vale con repetir una afirmación, cada creencia debe estar apoyada en varios hechos que la sustenten.

¿Ganaría el tenista Rafa Nadal los partidos si cree que en cada set está más agotado? ¿Qué creencia crees que tiene para tener cada vez más energía en cada set? ¿Se haría alguien rico si piensa que ser rico es de malas personas, insolidarias y aprovechadas? ¿Puede alguien en un momento sin autoestima seducir a la chica más guapa y más experta? ¿Podrías tú mejorar tus resultados? ¿Qué te potencia? ¿Qué te limita?

Miedos

Los miedos pueden venir por una mala gestión de las creencias, también podría ser que no estuvieras actuando según tu escala de valores y algo similar al miedo nos paraliza como medida de protección y muchas veces se da el caso de “quiero y no puedo” (personalmente pienso que esto sucede más de lo que creemos). Las creencias están muy entrelazadas con los valores, así que un buen análisis de nuestras creencias sacará a la luz todas las cosas que nos chirríen.

Ejercicio de Autoconocimiento: Si lo haces, hazlo por escrito

Tú vas a ser el tu propio juez, así que tu progreso depende de ti: En los próximos días cuestiona tus creencias. Cuestiónate las creencias sobre lo siguiente: Tú (quién eres, cómo eres y qué puedes conseguir), tu autoestima, qué te hace feliz, qué es para ti la seducción, qué implica para ti abrir muchos grupos de chicas en una noche, cómo quieres seducir y por qué. Cuestiona en cada situación qué te capacita, qué te limita y por qué. Observa qué te gusta y por qué; qué te disgusta y por qué; dónde quieres llegar y por qué. Piensa de dónde te viene la influencia de cada creencia. Piensa a dónde es lo mejor y peor que te lleva esa creencia y anótalo.

Cada respuesta a los porqués serán creencias. Si lees las respuestas de lo que escribes encontrarás respuestas motivadoras y otras respuestas que te invitarán a mejorar y pulir algunos aspectos. Observa si las respuestas son humildes y sinceras, serán más sensatas y más próximas a la realidad. Observa si hay resentimiento, orgullo, ego o sensación de protagonismo en la respuesta: indica áreas a mejorar. Plantéate el juego como una mejora constante, y en el fondo estarás invirtiendo en mejorar tu juego interno, tu sensatez y humildad contigo mismo aceptando tanto tus errores como tus aciertos. Y piensa que sólo hay resultados y juzgarlos no es nuestra tarea 😉

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Tip: Ante una nueva creencia pregúntate ¿hasta dónde me lleva esta creencia? ¿Puedo mejorarla?. Observa tu diálogo interno (que es fruto de tus creencias) y mira si puedes mejorarlo.

Resumen: Somos producto de nuestras creencias. A través de las creencias creamos reglas inconscientes de actuación. Tus creencias te liberan o te encarcelan. Busca tus creencias limitadoras y proponte nuevas creencias potenciadoras de acuerdo con valores sanos. No vale con repetir una afirmación, debes creerte tu nueva creencia.

Este tema tiene bastante miga, espero que te sea útil.

~Phenon

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