Crear cuenta
Hemos enviado la contraseña a su correo electrónico.

A muchos chicos/as que empiezan a aprender a seducir, les dictan que tras los rechazos no pasa nada, que esto es un juego y que hay muchas más chicas/os. Esto hace que la mayoría de ellos/as ante el más mínimo rechazo abandone el proceso de seducción y se lance a la búsqueda de una nueva persona.

Evidentemente si a una persona no le interesamos pasaremos a seducir a otra, ahora, siempre y cuando hayas intentado gestionar ese o esos rechazos.

La gestión del rechazo es aquello que decimos y hacemos para ganar espacio temporal o producir un avance. Cuando hablamos de ganar espacio nos referimos, tal y como si fuera un proceso de negociación, a conseguir más tiempo en esa interacción o la oportunidad de seguir avanzando, en cuanto a producir un avance sería una gestión inmediata, ese rechazo lo resolvemos avanzando. Si por ejemplo una chica nos rechaza diciendo que ha venido a bailar con sus amigas, la gestión de ese rechazo nos ayudará a ganar tiempo (seguir hablando con ella, sacarla a bailar, etc).

La gestión del rechazo podemos hacerla de cuatro formas actitudilas: de forma racional, con sentido del humor, con tensión sexual o con romanticismo (ésta última es la menos recomendable).

En este artículo veremos como podemos darle la vuelta a esos rechazos (gestionarlos) generando interés y deseo en esa persona que queremos seducir gracias a la tensión sexual e incentivando la acción.

Gestión del rechazo con tensión sexual

Como hemos indicado en la definición de gestión del rechazo, influye tanto aquello que decimos, como aquello que hacemos. Remarco la palabra HACEMOS, pues la mayoría de escuelas de seducción han centrado esta gestión del rechazo en el componente verbal. No obstante nuestros actos, o nuestro lenguaje no verbal, tienen tanto o más peso que nuestras palabras.

Una gran forma de gestionar un rechazo es avanzando con decisión y generando una tensión sexual elevada. Veamos un ejemplo:

—     Ella: Tú eres muy jovencito para mí. —Me acerco a ella. Nuestros cuerpos se rozan y acaricio su cintura con mis manos. Entonces le susuro al oído.

—     Yo: No te preocupes. Podemos ser sólo amigos. Tu pones la experiencia y yo la energía juvenil —Acto seguido voy a sus labios para besarla.

La seducción es un arte muy irracional y se convence más con actos irracionales que con palabras persuasivas.

Muchos chicos ante una posición defensiva de la chica lo que hacen es retraerse. Esto es conveniente siempre que nuestra observación nos lo indique, pero he visto muchísimos casos de chicos que estaban interactuando bien con ellas, y ante una negativa se han echado para atrás.

¿Os suena esos casos en los que todo iba muy bien pero de repente te rechaza? O si esos casos en los que tu amigo está ligando y ella parece muy receptiva, y al ratito lo tienes a tu lado diciéndote que ha tenido muy mala suerte por no sé qué escusa le ha puesto ella. Pues bien, quizá esa escusa no fuese real, simplemente estaba jugando y nosotros teníamos que gestionarla.

tension sexual gestion tension sexual Gestión del rechazo con tensión sexual tension sexual gestion 1

Las mujeres son grandes jugadoras y son las inventoras de la seducción. Suelen rechazar a los chicos únicamente para probar su valía y divertirse en un juego sexual y erótica de insinuaciones e ingenio.  Vamos a ver todo esto con un ejemplo real de hace un par de noches.

—     Yo: me lo estás poniendo muy difícil para consumar este beso que estoy deseando darte —Le digo muy cerca de ella y cogiéndola de la cintura.

Ante sus continuas cobras opto por utilizar la gestión del rechazo verbal, consiguiendo así información que me dicte porque me está rechazando, y acto seguido pueda actuar para solventar esa objeción.

—     Ella: me caes muy bien, eres muy divertido pero… yo soy lesbiana —Me rechaza claramente ante mis intentos continuos de besarla y el haberlo verbalizado.

Aquí me da la información que estaba buscando, y tras no darle demasiado peso, pues ya me he liado otras veces con lesbianas y son perfectamente susceptibles a la tensión sexual de los hombres, continuo navegando en las turbias aguas de la seducción y el juego.

—     Yo: No te he oído, ¿qué has dicho? — Le digo haciéndome el sordo, en un gesto claro de que el hecho de que sea o no lesbiana me trae sin cuidado. Ella no puede evitar la risa.

En este caso la gestión del rechazo se produce tanto con tensión sexual como con sentido del humor. El sentido del humor relaja las defensas que la otra persona pueda imponernos, y es sin lugar a dudas la mejor forma de gestionar el rechazo y avanzar en cualquier contexto, pues es menos arriesgada que la tensión sexual, aunque por contra, incentiva menos la acción hacia el sexo.

—     Ella: te he dicho que soy lesbiana, ¡sorderas! —Me dice riéndose y entrando en el juego

—     Yo: sigo sin escucharte nada. Creo que lo mejor va a ser que nos olvidemos de besarnos esta noche. Desde ahora lo tenemos prohibido. Nos vamos a portar bien y únicamente vamos a bailar esta noche como dos buenos samaritanos. —Ella se parte de la risa y accede a mi mano alzada para que la saque a bailar

Continuando por el sendero del buen rollo y haciéndola reir, sigo haciendo como que solo escucho aquello que me interesa. Acto seguido paso a la carga y empiezo a generar una tensión sexual sólida y poderosa. Las personas odiamos que nos prohíban cosas, y todo lo prohibido es susceptible de que nos atraiga. No es más que psicología humana. Por lo que le impongo una prohibición que la incite y provoque. Además sigo con un humor con un amplio carácter sexual, diciendo que nos vamos a portar bien cuando es evidente que a sus ojos yo no me he portado bien en la vida.

—     Ella: me has dicho que teníamos prohibido lo de besarnos —Me dice tras mi nuevo intento de besarla durante un baile más que provocador, donde mi pierna se deposita entra las suyas contactando y haciendo presión en su sexo.

Tras un baile en el que no dejo de provocarla sexualmente, donde el contacto físico es tan grande que en muchos casos incluso les toco el culo antes de besarlas, de nuevo busco sus labios y ella se hecha hacia atrás y me lo reclimina.

—     Yo: en ningún momento he intentado besarle. Son tus mofletes y esa sonrisa que no paras de dibujarme en mis pupilas quienes me han incitado a besarte en la mejilla. Lo del beso en los labios sigue prohibido —Tras decir esto último acaricio su nuca con mis manos y sin controlar más la tensión se lanza ella al acecho de mis labios solitarios.

De nuevo hago uso de mi sexualidad en el tono de voz, y remarco la prohibición de una forma golfa y graciosa, pues queda bastante claro que me la estaba saltando. Mi voz sexual, el contacto físico y provocativo continuo, y la alegría caracterizada por mi sentido del humor, hace que estalle y sea ella misma la que se lance a besarme.

Como veis en ningún momento he intentado convencerla de nada verbalmente y de forma racional. Simplemente he seguido un juego provocador y de alto contenido sexual. Podría haber empezado a contarle historias sobre que tenía amigas que habían sido lesbianas y ahora están con chicos y rollos así. O que no había impedimento en conocernos, que me estaba cayendo muy bien y que podíamos ser amigos, y seguir hablando sin buscar el avance. No obstante lo que quiero que veais en este artículo, es que ante un rechazo podemos contestar con más avance. Los rechazos no significa que tengamos que dar un paso hacia atrás, sino que se pueden aprovechar para dar uno o varios pasos hacia adelante. Un rechazo no es más que una forma de ganar tiempo y divertirse entre rechazo y rechazo.

gestionar rechazos tension sexual Gestión del rechazo con tensión sexual gestionar rechazos 1

Gestionar el rechazo con la tensión sexual es la forma más poderosa de conseguir besar o llevarte a la cama a una chica durante una noche. No obstante también es la más compleja con bastante diferencia, y debemos estar preparados para distensionar esa tensión sexual con sentido del humor, o cambiando a otros temas de conversación o llevando varios hilos conversacionales simultáneos.

A mis alumnos se la explico en los talleres en profundidad, no obstante al igual que a ellos te hago una advertencia. Hay que estar ya muy avispado seduciendo y saber generar tensión sexual. Ni siquiera gente que ya lleva muchos años en la seducción consiguen hacer esto bien. Mi consejo es que vayas probándolo gradualmente. Si ya sabes generar tensión sexual, lo tendrás mucho más fácil. Y si no, sigue leyendo nuestros artículos sobre tensión sexual y aprende a sacarle su máximo partido.

¡Un abrazo y mucha farra good life!

Sobre El Autor

Escribo e imparto cursos sobre desarrollo personal desde el año 2012. Mis ramas de actuación son la comunicación, la seducción, la inteligencia emocional y la meditación. Soy Graduado en Marketing y Administración, y actualmente estudio diseño de moda. Mi sueño es seguir mejorando mi vida día a día mientras intento influir en otros para mejorar la suya. Más en mi web: http://bravejungle.com

Artículos Relacionados

Una Respuesta

  1. omar lively

    No sé trata de gestionar el rechazo, creo que se trata más de lo que has dicho sobre la irracionalidad. Por ejemplo un rechazo puede deberse a varias causas por ejemplo; a) Ella se protege detrás de sus palabras por miedo a su deseo y ante una situación que la deja mal parada a ojos de los demás o de ella misma. b) te esta probando, sí cedes ante el más mínimo rechazo, compruebas que te falta carácter y no eres un buen candidato. c) porque no esta enfocada en la interacción, por lo tanto te rechaza pero no es hasta que revalidas sobreponiéndote al rechazo que despierta.
    Como esos hay muchos más posibles causas, por lo tanto, yo diría que no tiene que ver con “gestionar el rechazo” sino con usarlo como arma para entender que piensa.
    PD. El caso de la chica lesbiana creo que yo ahí diría: “olvídalo no puedo competir contra una chica, porque las chicas son… y en ese punto haría que ella dijera cosas que le atraen de las chicas y entonces podría usar PNL para que lo imaginara y se pusiera cachonda.

    Responder

COMÉNTALO