Crear cuenta
Hemos enviado la contraseña a su correo electrónico.

Dicen que la vida tiene momentos que suponen un antes y un después. Con el curso de Good Life me pasó eso, mi vida dio un giro completo. Se puede decir que me convertí en una persona completamente renovada, con ganas no sólo de ligar con tías, sino con ganas de vivir el momento, pensar más en mí y sobre todo adaptando una nueva filosofía de vida que hoy ha calado completamente en mi vida.

Recuerdo cómo comenzó todo, con una simple llamada de en aquel momento  un tal David Carisma “Oye, Carlo, estamos dando un curso de seducción, ¿te apuntas?” sonaba convincente. Creo que lo que más me motivó es que conocía a George, a David y a todo el staff de Good Life y sinceramente lo poco o lo mucho que hablaba con ellos me encantaba. Tenían una visión muy parecida a mi mundo, a lo que yo esperaba conseguir y una filosofía muy parecida a la mía.

El curso comenzó con un día dedicado al Juego Interno, a la vestimenta y a los cambios que sufrieron algunos de los miembros de esta página. He de decir que ese día aunque fue largo, tuvo también una parte de encuentro interior con nosotros mismos. Todavía recuerdo aquello de eliminar las malas hierbas que tenemos dentro de nuestro interior y cultivar no sólo un jardín que sea visible para todo el mundo, sino un jardín del que nosotros mismos nos sintamos orgullosos y felices.

Hablamos también del miedo, de cómo eliminarlo, de cómo hacer que no dirija nuestras vidas, a afrontar determinados problemas por nosotros mismos.

He decir que fue un día intenso, pero que ahora me doy cuenta de que fue necesario, pues en ocasiones un buen Juego Interno es lo que nos hace ser diferentes y especiales.

En el segundo día del curso vimos con bastante detenimiento la observación, la cualificación y la gestión del rechazo, con ejemplos sumamente prácticos. Creo que sin ninguna duda éste fue el día que más me gustó pues me motivó bastante, ya que yo venía de unos métodos que lo que buscaban era aplicar un método cerrado, no ligar por la persona que tú eres.

Por la noche salimos de fiesta a una de las discotecas más importantes de la costa murciana. Iba motivadísimo, pues   Phenon nos había hecho una hipnosis para que esa noche disfrutásemos de la fiesta, del ambiente y del lugar.

Los resultados yo los vi muy rápido, me acercaba a grupos de chicas, era el rey, me sentía a gusto, relajado, bien (probablemente fue por la charla de juego interno del día anterior), pero ya no sólo notaba eso, sino que fluía con el ambiente, que los rechazos no me importaban y que sabía gestionarlos, en definitiva, había cambiado no sólo mi manera de pensar, sino de actuar.

De hecho esa noche tenía tanta confianza que besé a una chica en menos de tres minutos, cosa que antes hubiese sido impensable.

El curso finalizó, pero yo me sentía motivadísimo, tanto, que esa motivación todavía perdura en mí, puede que el curso de Good Life fue ese punto de inflexión en mi vida que siempre he buscado.

Puedo decir que sin ninguna duda, no gané tras aquel curso amigos, sino familia, porque hoy Good Life para mí no es una página, es una manera de ver la vida, de sentir, de ver las cosas, de alcanzar lo que te propones.

Good Life  es un sentimiento, una emoción y eso es lo que entendí con aquel curso, por eso hoy probablemente esté escribiendo para vosotros.

Ésta fue mi experiencia personal, si tienes ocasión no lo dudes, haz algún curso, tal vez tu vida cambie por completo.

¡Buen ligoteo!

 

Sobre El Autor

Artículos Relacionados

Una Respuesta

COMÉNTALO