Hay veces que las circunstancias externas nos sumergen en una dinámica negativa. Basta con que tengamos un fracaso importante, para que empecemos a replantearnos nuestra valía. ¿Cómo conseguimos salir del pozo?

En esos momentos nos olvidamos de todo lo que hemos conseguido, y empezamos a verlo todo desde las gafas de la negatividad. Los miedos se amplifican y nuestra autoestima de derrumba. Comenzamos a pensar que en aquello que se nos daba bien quizá no somos tan buenos, y a juzgarnos casi por cualquier cosa. Es como si nos apareciera un diablillo rojo con alas de esos típicos de las series de dibujos animados, y estuviese continuamente señalándonos en nuestra cabeza lo mal que nos va a salir todo.

Lo que ahoga a alguien no es caerse al río, sino mantenerse sumergido en él.

Paulo Coelho

Pero ese diablillo rojo no es real. Es una recreación. Lo que ocurre en estas dinámicas negativas es que al final todo lo que hacemos lo acabamos toxificando. Empezamos a pensar negativamente. Es como un grifo lleno de cal. Cuando el grifo está limpio el agua fluye clara, pero cuando está lleno del cal sale sucia y a trompicones. Lo mismo ocurre con nuestra mente.

Si te encuentras en uno de esos momentos, reflexiona, medita y date cuenta tú mismo/a de como la negatividad está distorsionando tus pensamientos y percepciones. Habla con la gente que te quiere y te valora, o con algún experto que te pueda ayudar, ellos podrán darte una opinión externa que no esté manchada por tu mente. O incluso date un buen descanso. En muchas ocasiones es lo único que nos hace falta, un buen descanso sin tener nada que hacer. Relájate, escucha música que te guste. Piérdete lejos de los quehaceres y problemas.

La mayor gloria no es nunca caer, sino levantarse siempre

Nelson Mandela

Y sobre todo, date cuenta de que tarde o temprano esa nube negra y sucia pasará de largo, volverá a salir el sol, y es en ese momento cuando todo lo que hayas hecho para crecer y salir de esa dinámica negativa, saldrá a la luz. Entonces te sentirás más grande y más fuerte, porque habrás crecido.

David Jungle