La sociedad en la cual nos ha tocado vivir es una sociedad bastante loca, que quiere las cosas deprisa y corriendo y no guarda tiempo para esa desconocida que es la paciencia. Hoy os quiero hablar un poco de como amaros un poco más a vosotros mismos.

Siempre digo que en esta vida no puedes amar a nadie si para empezar no te amas a ti mismo. No puedes pretender querer a alguien si tú no te quieres, porque la dicotomía que existe entre lo que sientes y lo que haces da lugar a temas de dependencia emocional.

 

Amarse uno mismo no es difícil, pero hemos de estar abiertos a los cambios que se producen en nuestra vida, y hemos de intentar no dejarnos llevar por las opiniones de los demás. Como siempre os dejo una serie de consejos para que améis más de la cuenta:

Tú eres lo más importante

Sí, así como lo estás leyendo, tú eres la persona más importante. Si tú no te ayudas a ti mismo, está claro que nadie te va a ayudar. Parte de la base que yo soy fiel defensor de la frase “todo empieza por uno mismo”, por lo tanto a veces, nos entregamos a otras personas sin recibir nada a cambio, pero cuando demandamos lo mismo, en ocasiones la gente pasa de nosotros. Que ayudar a los demás no se convierta en algo que rija tu vida, ayúdate a ti mismo, y después ayuda a los demás.

Conócete

Sin ninguna duda, no podrás amarte a no ser que te conozcas muy bien. Lo digo en muchos de mis artículos pero es muy importante saber quién eres. Si no lo sabes estás predestinado a que otros te impongan otros valores diferentes a los tuyos, por lo tanto conócete, habla contigo mismo, con tu parte oculta, con tu alma y pregúntate quién eres, qué quieres y sobre todo hasta dónde quieres llegar.

Sé positivo

A las personas no nos gustan la gente negativa, la gente negativa tiene problemas y  dejan de ser atractivas. Lo mejor que se puede hacer es mirar la vida con optimismo. Sí, hay situaciones que de verdad son tensas (el desalojo de una vivienda, tener una enfermedad grave, estar en una situación económica difícil), pero créeme que hay dos maneras en las que se puede afrontar todo desde dos vertientes, la positiva (saldré adelante contra viento y marea) o la negativa (para que voy a hacer esto si mi destino es ese). Tú eliges cuál escoger, yo me quedaría siempre con la primera, ya que creo que el ser humano es capaz de las cosas más grandes que existe, y espero que tú estimado lector también seas de esta opinión.

Aprende de tus errores

Erramos todos los días, no sé si te suena la frase de que “el hombre es el animal que tropieza siempre dos veces con la misma piedra”. Todos nos equivocamos, yo me equivoco muchos días, pero no me castigo por ello, todo lo contrario, acepto que me he equivocado, y lo que hago es aprender de ese error para no cometerlo nunca más, ya que mis virtudes, mis defectos  y mis errores me han hecho ser la persona que soy.

No te castigues

Esto es fundamental, no seas tú el primero que digas “la he cagado, lo he hecho mal, esto no tiene remedio …” ¿Te suenan esas frases? Si es que sí, mal asunto, pero para eso estás aquí, para querer cambiar. No seas tú quien se castigue, sino todo lo contrario, aquella persona que de verdad se perdone, aquella persona que es capaz de vivir así, porque sabe que la culpa es algo venidero. No te castigues, no tengas nunca ese sentimiento que analizaré en algún artículo posterior.

Voluntad firme de querer cambiar

Este punto es primordial, la primera persona que puede cambiar su vida eres tú. ¿Tienes ese deseo? ¿vas a intentar cambiar? … o ¿lo vas a hacer?

Ten esa voluntad, no pienses en voy a hacer una cosa, simplemente hazla, estoy convencido de que las cosas al menos serán como tú quieras y por lo tanto será algo bueno para ti.

Por último y para terminar este artículo os dejaré una pequeña conclusión:

Haz las cosas porque tú quieras hacerlas, no porque nadie te las imponga o te digan que tienes que hacerlas porque las cosas son mejores así. Tú eres dueño y señor de tu vida, y la mejor persona que se conoce, así que ámate, respétate, y ama y respeta a los demás, por lo menos así serás más querido por la gente de tu más cercano entorno, y por último y como siempre unas pequeñas frases para que podáis reflexionar:

Cuando crezcas, descubrirás que ya defendiste mentiras, te engañaste a ti mismo o sufriste por tonterías. Si eres un buen guerrero, no te culparás por ello, pero tampoco dejarás que tus errores se repitan. (Pablo Neruda).

Y por último, una muy conocida:

Si quieres cambiar el mundo, cámbiate a ti mismo (Ghandi)

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